Dior dio inicio a su propia unidad de producción en la Chaux-de-Fonds, cuna legendaria de los mejores relojes suizos. Estos talleres de relojería imponen innovación y savoir faire al servicio de la creación.

Los directores artísticos de la casa dan rienda suelta a su imaginación, haciendo bocetos y expresando sus deseos. Luego, expertos relojeros suizos traducen sus ideas en términos de viabilidad. Cuando un diseñador imagina un mecanismo o tecnología específica que no es posible realizar en los ateliers de la Chaux-de-Fonds, Dior Horlogerie convoca a talentosos especialistas, cuyas hazañas mecánicas ilustran perfectamente el espíritu de la Alta Relojería que habitan estos tesoros de la precisión y que amplían los límites de lo imposible una y otra vez.

La D de Dior
Dior Grand Bal
Dior VIII