En la manufactura de Ulysse Nardin se fabrican manualmente medidores de tiempo con complicaciones poco habituales y diseños únicos.
En 1846, Ulysse Nardin fundó la empresa bajo su propio nombre en su localidad natal, Le Locle (Suiza). Sus relojes marítimos y cronómetros de bolsillo no tardaron en sentar precedente. La marca se distingue por la excelencia técnica y es precursora de la tecnología de silicio. Además, ha desarrollado calendarios perpetuos legendarios que se pueden ajustar hacia delante y hacia atrás.
Estos avances relojeros son los cimientos del futuro de la alta relojería.